Kabat-Zinn nos recuerda que la presencia nos acompaña a donde quiera que vayamos.
A veces pasamos la vida entera intentando huir de nosotros mismos. Buscamos un nuevo trabajo, una nueva ciudad o incluso una nueva relación, creyendo que el cambio de escenario traerá mágicamente la paz que tanto nos falta. La frase de Jon Kabat-Zinn, Dondequiera que vayas, allí estás, nos recuerda con una ternura casi necesaria que nuestra esencia, con todas sus luces y sombras, viaja siempre con nosotros en la maleta. No podemos dejar atrás nuestras preocupaciones o nuestros miedos simplemente cambiando de código postal.
En el día a día, esto se manifiesta de formas muy sutiles. Puedes estar en las vacaciones más paradisíacas del mundo, frente a un mar turquesa y un sol radiante, pero si tu mente sigue atrapada en la lista de pendientes o en un rencor del pasado, no estarás realmente allí. La verdadera presencia no depende del paisaje, sino de nuestra capacidad para habitar nuestro propio cuerpo y nuestra propia mente en el momento presente. El viaje externo es emocionante, pero el viaje interno es el que realmente transforma nuestra realidad.
Recuerdo una vez que yo misma, con mi corazón de patito un poco ansioso, decidí que necesitaba un cambio radical de ambiente para encontrar la felicidad. Embalé mis cosas, busqué un lugar nuevo y me mudé con la ilusión de que el caos desaparecería. Sin embargo, a la primera semana en mi nuevo hogar, me encontré desayunando con la misma inquietud de siempre. Me di cuenta de que el ruido que intentaba evitar no estaba en la ciudad vieja, sino en mis propios pensamientos. Fue un momento de gran aprendizaje para mí, donde comprendí que la paz se cultiva desde adentro.
Por eso, hoy te invito a que hagas una pausa. No esperes a que llegue el próximo lunes, las próximas vacaciones o el próximo gran logro para sentirte bien. Mira a tu alrededor, siente tu respiración y reconoce que este momento, tal como es, es el único lugar donde realmente puedes vivir. Intenta observar tus pensamientos sin juzgarlos, aceptando que tú eres tu propio hogar. ¿Qué parte de ti has estado intentando dejar atrás y cómo podrías empezar a abrazarla hoy mismo?
