Aceptar lo preciosa que es la vida inspira a vivir con intención.
A veces, nos perdemos en la rutina de los días, contando las horas para que llegue el fin de semana o esperando que llegue el próximo gran evento para ser felices. Pero cuando leemos estas palabras de Mary Oliver, el tiempo parece detenerse. Nos recuerda que nuestra existencia no es un ensayo para algo más importante, sino una oportunidad única, salvaje y sumamente preciosa que se nos ha entregado. Es una invitación a dejar de vivir en piloto automático y empezar a mirar nuestro camino con una intención real y profunda.
En la vida cotidiana, es muy fácil olvidar lo precioso que es nuestro tiempo. Nos enfocamos tanto en las listas de tareas pendientes, en pagar las cuentas o en cumplir con las expectativas de los demás, que olvidamos preguntarnos qué es lo que realmente hace que nuestro corazón lata con fuerza. Vivimos como si tuviéramos un inventario infinito de días, cuando la verdad es que cada amanecer es un regalo que no vuelve a repetirse jamás.
Hace poco, me encontraba muy abrumada con mis propios pensamientos, sintiendo que los días pasaban sin que yo hiciera nada que realmente me llenara. Estaba tan concentrada en el estrés de lo que debía hacer, que no me di cuenta de que estaba dejando pasar la belleza de una tarde tranquila. Me detuve un momento, respiré profundo y me pregunté: ¿qué estoy haciendo con este momento? Decidí dejar el teléfono a un lado, salir a caminar y simplemente observar cómo la luz del sol atravesaba las hojas de los árboles. Fue un pequeño cambio, pero me recordó que la vida sucede en esos pequeños instantes de presencia.
Como tu amiga BibiDuck, quiero decirte que no necesitas hacer algo heroico o cambiar el mundo de la noche a la mañana para que tu vida sea significativa. Lo importante es que tus acciones diarias estén alineadas con lo que valoras. No permitas que el ruido del mundo apague tu propia voz interior.
Hoy te invito a que te tomes un momento de silencio. Cierra los ojos y, con total honestidad, responde a esa pregunta: ¿Qué planeas hacer con tu única, salvaje y preciosa vida? No busques una respuesta perfecta, solo busca una respuesta que te haga sentir viva.
