La perfección es una ilusión; lo que importa es el esfuerzo
A veces pensamos que la valentía es la ausencia de miedo, como si los héroes de las películas caminaran con un escudo invisible que los protege de cualquier duda. Pero las palabras de Georgia O'Keeffe nos cuentan una verdad mucho más humana y profunda. Ella nos dice que el miedo puede estar presente, incluso acechando en cada esquina, pero que lo verdaderamente importante no es cómo nos sentimos por dentro, sino lo que decidimos hacer a pesar de ese temblor en las manos. Es reconocer que el miedo es un compañero de viaje, pero nunca el conductor de nuestra vida.
En nuestro día a día, este sentimiento es mucho más común de lo que creemos. Todos hemos sentido ese nudo en el estómago antes de una conversación difícil, o esa punzada de inseguridad al intentar aprender algo nuevo que nos apasiona. La vida no se trata de esperar a que el miedo desaparezca para empezar a vivir, porque si esperamos a sentirnos completamente seguros, es muy probable que nos quedemos sentados en el mismo lugar para siempre. La verdadera magia ocurre cuando permitimos que nuestros deseos sean más grandes que nuestras ansiedades.
Recuerdo una vez que yo misma, en uno de mis momentos de mayor duda, tenía que hablar frente a un grupo de personas para compartir mis pensamientos. Sentía que mi corazón iba a salirse de mi pecho y que cada mirada me juzgaría. Estaba aterrada, pero recordé que si no lo hacía, me perdería la oportunidad de conectar con otros. Al final, el miedo no se fue, pero mis ganas de compartir fueron más fuertes. Al igual que ese pequeño patito que se lanza al agua por primera vez, aprendí que la acción es el mejor antídoto contra la parálisis del temor.
Por eso, hoy quiero invitarte a que no ignores tus miedos, pero tampoco les des el control. Míralos de frente, reconócelos como parte de tu humanidad, y luego pregúntate qué es aquello que tanto anhelas hacer. No necesitas ser invencible, solo necesitas ser persistente. Te animo a que hoy des ese pequeño paso que has estado postergando, ese que te da un poco de miedo pero que hace que tu corazón brille con fuerza. ¡Tú puedes con esto!
