“El cambio es la ley de la vida. Quienes solo miran al pasado o al presente se perderán el futuro.”
Kennedy nos recuerda que aferrarnos al pasado nos impide avanzar hacia el futuro.
A veces, aferrarnos a lo que ya conocemos se siente como abrazar una manta vieja y cálida en un día de frío. Es cómodo, es seguro y nos hace sentir que tenemos el control. Pero como bien decía John F. Kennedy, el cambio es la ley misma de la vida. Cuando nos obsesionamos con revivir los días de gloria del pasado o nos quedamos atrapados en la rutina estática del presente, corremos el riesgo de cerrar los ojos ante las maravillas que el mañana tiene preparadas para nosotros. El futuro no es algo que simplemente sucede, es algo que solo podemos ver si estamos dispuestos a soltar lo que ya no nos pertenece.
En el día a día, esto se traduce en esos pequeños momentos de resistencia. Tal vez es ese miedo a aprender una nueva habilidad porque tememos no ser perfectos, o la nostalgia por una etapa de nuestra vida que ya terminó, como la universidad o una antigua ciudad donde vivíamos. Nos quedamos mirando el retrovisor, analizando cada error y cada acierto, olvidando que el parabrisas es mucho más grande por una razón: está ahí para que nos enfoquemos en el camino que se despliega frente a nosotros.
Recuerdo una vez que yo misma me sentía muy estancada. Estaba tan concentrada en intentar que mis proyectos salieran exactamente como lo habían hecho antes, que no me di cuenta de que las circunstancias habían cambiado. Me sentía frustrada y agotada, como si estuviera nadando contra la corriente. Fue solo cuando decidí dejar de mirar hacia atrás y aceptar que una nueva etapa requería una nueva versión de mí, que todo empezó a fluir de nuevo. Al igual que un patito que aprende a nadar en aguas nuevas, tuve que confiar en que el movimiento me llevaría a lugares mejores.
No te digo que olvides tus raíces o que ignores las lecciones aprendidas, porque el pasado es nuestra escuela. Pero te invito a que hoy mismo levantes la mirada. ¿Qué pequeña puerta nueva podrías abrir si dejaras de mirar lo que ya se cerró? El futuro está lleno de colores vibrantes y oportunidades esperando a que te des la vuelta para descubrirlos. No te pierdas el viaje por mirar demasiado el mapa de ayer.
