A veces pasamos gran parte de nuestra vida mirando hacia atrás, con un suspiro de melancolía, pensando en las oportunidades que no llegaron o en las circunstancias que nos faltaron. Esa frase de Cheryl Strayed nos sacude un poco el corazón, ¿verdad? Nos recuerda que la vida no es un juego de azar donde esperamos recibir la mano perfecta para poder ganar. En realidad, el verdadero poder no reside en las cartas que nos faltan, sino en la valentía con la que decidimos jugar con las que tenemos sobre la mesa, por muy imperfectas que parezcan.
En el día a día, esto se traduce en dejar de usar el 'hubiera' como un refugio. Es muy fácil caer en la trampa de pensar que si hubiéramos nacido en otra familia, o si hubiéramos tenido más recursos, o si hubiéramos tomado esa otra decisión, nuestra realidad sería maravillosa. Pero mientras nos quedamos sentados quejándonos de la mano que nos tocó, el tiempo sigue pasando y las cartas que sí tenemos se llenan de polvo. La vida sucede aquí y ahora, con las herramientas, los talentos y las cicatrices que nos acompañan hoy.
Recuerdo una vez que ayudé a una amiga que se sentía completamente derrotada porque su pequeño emprendimiento no crecía como ella soñaba. Ella sentía que le faltaba el contacto adecuado o el capital necesario para triunfar. Pasamos tardes enteras hablando de lo que pudo ser, hasta que un día, mientras tomábamos un té, le dije algo que aprendí en mis propios días grises: no podemos cambiar el mazo, pero sí nuestra estrategia. Empezamos a mirar lo que sí tenía: una gran creatividad y una comunidad pequeña pero leal. Al dejar de mirar lo que faltaba y empezar a potenciar lo que ya estaba ahí, su perspectiva cambió por completo.
No te pido que ignores tus heridas o que finjas que no te duele lo que te ha faltado. Es válido sentir esa frustración. Pero te invito a que, después de permitirte ese suspiro, levantes la mirada hacia tus manos. Mira con atención lo que tienes hoy: un nuevo aprendizaje, una pequeña habilidad, un amigo que te escucha o simplemente la oportunidad de empezar de nuevo este lunes. Tienes la responsabilidad y el honor de hacer que tu presente sea lo más extraordinario posible.
Hoy, te animo a que cierres los ojos un momento y analices tu propia mano. No busques la carta perfecta, busca la jugada maestra con lo que ya posees. ¿Qué pequeño paso puedes dar hoy con las herramientas que tienes a tu alcance?
