A veces pasamos gran parte de nuestra existencia esperando un momento de revelación mágica, como si estuviéramos escondidos detrás de una cortina esperando a ser descubiertos. La frase de George Bernard Shaw nos invita a cambiar esa perspectiva de espera por una de acción. No somos un tesoro enterrado que debe ser desenterrado con esfuerzo, sino más bien un lienzo en blanco que espera las pinceladas de nuestras decisiones, nuestros aprendizajes y hasta nuestros errores. La verdadera magia no reside en encontrar una identidad ya terminada, sino en el hermoso y constante proceso de construirnos día tras día.
En nuestra rutina diaria, es muy fácil caer en la trampa de sentirnos perdidos cuando las cosas no salen como planeamos. Podemos pensar que hemos fallado porque no encontramos ese 'propósito' definitivo que todos parecen tener. Sin embargo, la vida se trata de las pequeñas elecciones que tomamos cada mañana. Es en la forma en que decidimos tratar a los demás, en la disciplina con la que perseguimos un nuevo hobby o en la valentía de decir 'no' a lo que ya no nos hace bien, donde realmente estamos esculpiendo nuestra esencia.
Recuerdo una vez que me sentía muy pequeña y sin rumbo, como si fuera una simple sombra sin color propio. Pasaba los días intentando encajar en moldes que otros habían diseñado para mí, buscando desesperadamente saber quién era yo realmente. Un día, decidí dejar de buscar y empecé a actuar. Comencé a escribir lo que sentía, a aprender sobre plantas y a dedicar tiempo a la amabilidad conmigo misma. No encontré una respuesta mágica, pero poco a poco, empecé a notar que la persona que estaba creando era alguien mucho más fuerte y auténtica de lo que jamás imaginé.
Como tu amiga BibiDuck, quiero recordarte que tienes el pincel en tus manos. No tengas miedo de experimentar con colores nuevos o de borrar trazos que ya no te representen. Cada elección que haces es un ladrillo en la construcción de tu propio hogar interior. No busques una identidad estática, busca una evolución constante que te llene de orgullo.
Hoy te invito a que te detengas un momento y pienses: ¿Qué pequeña acción podrías realizar hoy para empezar a crear la versión de ti mismo que tanto anhelas? No necesitas un gran plan, solo un pequeño paso con intención.
