A veces, cuando el mundo parece girar demasiado rápido y todo a nuestro alrededor se siente caótico o confuso, nos olvidamos de mirar hacia arriba. La hermosa frase de Marina Abramovic nos recuerda que el arte no es solo algo bonito para colgar en una pared, sino una brújula. El papel del artista es despertarnos, sacarnos de nuestro letargo cotidiano y enseñarnos a hacernos las preguntas que realmente importan, elevando nuestra mente por encima del ruido de una sociedad que a menudo parece haber perdido el rumbo.
En nuestra vida diaria, esto no significa que todos debamos ser pintores o músicos profesionales para experimentar esta transformación. Todos somos, de cierta manera, creadores de nuestra propia realidad. Cuando decidimos observar un atardecer con atención, o cuando escribimos un pensamiento en un diario, estamos ejerciendo esa función de elevar nuestra conciencia. El arte, en todas sus formas, actúa como un espejo que nos devuelve una imagen más profunda de la existencia, invitándonos a cuestionar lo que damos por sentado y a buscar la belleza en lo inesperado.
Recuerdo una tarde en la que me sentía especialmente abrumada por las noticias y el estrés de la rutina. Todo parecía gris y sin sentido. Entonces, me senté en el parque y me quedé observando cómo un pequeño grupo de niños intentaba construir algo con palitos y barro. No buscaban la perfección, solo estaban explorando, preguntándose qué pasaría si ponían una piedra aquí o allá. En ese momento, su curiosidad infantil me recordó que la verdadera esencia del arte es esa capacidad de asombro, de preguntar sin miedo y de reconectar con el universo que nos rodea.
Ese pequeño instante de observación cambió mi perspectiva, permitiéndome respirar de nuevo y encontrar calma en medio del caos. Como siempre les digo aquí en DuckyHeals, a veces solo necesitamos una pequeña chispa de creatividad para iluminar nuestra oscuridad. No se trata de encontrar respuestas definitivas, sino de tener la valentía de seguir haciendo las preguntas correctas que nos permitan crecer.
Hoy te invito a que busques un momento de pausa. Busca algo que te inspire, ya sea una canción, un poema o simplemente el silencio de la naturaleza, y permite que eso te haga una pregunta nueva. ¿Qué parte de tu mundo interno necesita ser despertada hoy? Permítete elevar tu mente y redescubrir la magia que siempre ha estado ahí.
