A veces, nos obsesionamos tanto con la meta que nos olvidamos de mirar por la ventana. Esta hermosa frase de Ursula K. Le Guin nos recuerda que, aunque tener un destino nos da dirección, la verdadera magia ocurre en los pasos intermedios, en los desvíos inesperados y en el paisaje que recorremos mientras intentamos llegar. Es muy fácil caer en la trampa de vivir solo para el futuro, esperando que la felicidad nos alcance cuando finalmente logremos ese ascenso, esa casa o ese cambio de vida, sin darnos cuenta de que la vida está sucediendo justo ahora, en el trayecto.
En nuestro día a día, esto se traduce en la forma en que tratamos nuestras pequeñas rutinas. A menudo, vemos el lunes como un obstáculo para llegar al viernes, o el trabajo pesado como un simple trámite para alcanzar el descanso del fin de semana. Pero si solo nos enfocamos en el final, nos perdemos el sabor del café por la mañana, la risa espontánea con un colega o la satisfacción de aprender algo nuevo durante un desafío difícil. La vida no es una lista de tareas completadas, sino la suma de todos esos pequeños momentos que llenan nuestro camino.
Recuerdo una vez que estaba muy ansiosa por terminar un proyecto de escritura muy largo. No podía dormir pensando en el día de la publicación; solo veía el final. Sin embargo, mientras escribía, empecé a notar cómo cada palabra me enseñaba algo sobre mí misma y cómo las noches de café y silencio se volvieron mis momentos favoritos. Al final, el libro fue entregado, pero lo que realmente guardo en mi corazón son las horas de reflexión y el crecimiento que experimenté mientras lo creaba. El destino fue solo el punto final, pero el proceso fue la verdadera historia.
Te invito a que hoy, por un momento, dejes de mirar el reloj o la lista de pendientes. Intenta observar el camino que estás recorriendo ahora mismo. ¿Qué pequeños detalles puedes apreciar en tu presente? No esperes a llegar a la cima para permitirte disfrutar de la vista. El viaje es tu vida, y cada paso, por pequeño que sea, tiene un valor infinito. Respira profundo y permite que el trayecto te transforme.
