A veces, cuando nos despertamos y sentimos una especie de vacío inexplicable, solemos pensar que nos falta algo externo. Nos convencemos de que necesitaremos ese nuevo trabajo, esa relación perfecta o ese viaje soñado para finalmente sentirnos completos. Pero la hermosa frase de Esther Hicks nos invita a cambiar la perspectiva por completo. Ella nos dice que no somos seres carentes intentando alcanzar la felicidad, sino que somos la alegría misma, simplemente buscando una forma de manifestarse en este mundo. Es una idea tan poderosa porque nos devuelve el poder que creíamos haber perdido.
Imagina por un momento que eres un manantial de agua cristalina. El agua ya está ahí, pura y vibrante, pero necesita encontrar una grieta en la roca o un camino en la tierra para fluir y crear vida. De la misma manera, tu esencia es de pura luz y alegría, pero a veces el miedo, el estrés o la rutina actúan como una tapa que impide que esa energía fluya. No tienes que construir la alegría desde cero; solo tienes que limpiar el camino para que pueda salir a la luz.
Hace poco, me sentía un poco bajoneada, como si estuviera atrapada en una nube gris de cansancio. Estaba intentando esforzarme demasiado por ser productiva y me sentía frustrada porque no lograba esa chispa de entusiasmo. Entonces, recordé lo que siempre trato de transmitirles aquí en DuckyHeals. Decidí dejar de luchar y simplemente me permití disfrutar de algo pequeño, como el calor del sol en mis plumas mientras caminaba por el jardín. Al dejar de buscar la alegría fuera y permitir que mi esencia interna fluyera a través de ese pequeño momento de paz, la sensación de pesadez desapareció.
Cuando entiendes que la alegría es tu estado natural, dejas de perseguirla como si fuera un trofeo lejano. Empiezas a verla en la risa de un niño, en el aroma del café por la mañana o en la satisfacción de un trabajo bien hecho. Tu única tarea es encontrar los canales, las expresiones, para que esa alegría interna pueda tocar el mundo exterior.
Hoy te invito a que hagas una pausa y respires profundo. No busques qué te falta, sino busca cómo puedes dejar que tu luz brille hoy. ¿Qué pequeña acción podrías hacer hoy para permitir que esa alegría que ya vive en ti encuentre su camino hacia afuera?
