A veces, la vida se siente como una carrera interminable donde nuestra mente siempre está un paso por delante o un paso por detrás. Esta hermosa frase de Sadi Shirazi nos invita a detenernos y reconocer una verdad fundamental: lo único que realmente nos pertenece es este preciso instante. El pasado es un libro que ya se cerró y el futuro es un lienzo que aún no ha recibido la primera pincelada. Vivir atrapados en lo que fue o en lo que podría ser es como intentar atrapar el viento con las manos; es una lucha agotadora que nos roba la única riqueza que poseemos de verdad.
En nuestro día a día, es tan fácil perdernos en la nostalgia de un error cometido o en la ansiedad por una meta que aún no alcanzamos. Nos despertamos pensando en la lista de pendientes de mañana o nos acostamos repasando una conversación que salió mal ayer. Sin darnos cuenta, dejamos que la esencia de nuestra existencia se nos escape entre los dedos. Nos olvidamos de sentir el calor del sol en la cara, del sabor de nuestro café por la mañana o de la risa de alguien que queremos, simplemente porque nuestra mente no está presente en el aquí y el encuentro.
Recuerdo una tarde en la que yo, con mi corazón de patito un poco abrumado, intentaba planificar toda mi semana mientras caminaba por el parque. Estaba tan concentrada en imaginar problemas que ni siquiera habían ocurrido, que no me di cuenta de que las flores de los cerezos estaban en su máximo esplendor. Me perdí la belleza del momento por estar habitando un futuro inexistente. Fue solo cuando decidí cerrar los ojos y respirar profundo, tal como me gusta sugerir en mis escritos, que comprendí que la vida estaba sucediendo justo ahí, en ese suspiro, y no en mis preocupaciones.
Te invito hoy a que hagas una pequeña pausa. No necesitas cambiar tu vida entera en un segundo, solo intenta notar dónde están tus pensamientos. Si te encuentras viajando al pasado o al futuro, regresa suavemente a tu respiración. Siente el peso de tu cuerpo en la silla o el contacto de tus pies con el suelo. Permítete habitar tu presente, porque es el único lugar donde realmente puedes amar, crear y ser feliz. El ahora es tu único verdadero tesoro, cuídalo con ternura.
