A veces pensamos que las personas valientes son aquellas que caminan por la vida sin un solo rastro de duda o temor. Miramos a los demás y vemos una seguridad inquebrantable, y nos sentimos pequeños porque nuestro propio corazón late con fuerza ante lo desconocido. Pero la hermosa verdad que nos regala Mark Twain es que el valor no es la ausencia de miedo, sino la capacidad de resistir y aprender a dominar ese sentimiento. El miedo es una respuesta natural, una brújula que nos avisa que algo importante está ocurriendo, y no tiene nada de malo sentirlo.
En nuestro día a día, este concepto se manifiesta en las decisiones más pequeñas y en las más grandes. No se trata de saltar al vacío sin parpadear, sino de sentir ese nudo en el estómago y, aun así, dar el paso. La verdadera maestría llega cuando dejamos de luchar contra la existencia del miedo y empezamos a trabajar con él, permitiéndole ser nuestro compañero de viaje en lugar de nuestro carcelero. Es aprender a respirar profundamente cuando la incertidumbre nos rodea.
Recuerdo una vez que me sentía muy nerviosa por empezar un proyecto nuevo, algo que me hacía mucha ilusión pero que me aterraba fallar. Sentía que si tenía miedo, entonces no era lo suficientemente capaz. Me pasaba el día intentando ignorar esa sensación, como si pudiera borrarla con pura voluntad. Pero luego comprendí que el valor no estaba en que el miedo desapareciera, sino en que yo decidiera seguir adelante a pesar de él. Al aceptar que mi miedo era parte del proceso, pude enfocar mi energía en la acción y no en la resistencia.
Como tu amiga BibiDuck, siempre estaré aquí para recordarte que tus temores no te definen, pero tu capacidad de enfrentarlos sí lo hace. No esperes a que el miedo se vaya para empezar a vivir la vida que sueñas, porque ese momento perfecto podría no llegar nunca. Lo que sí puedes hacer hoy es tomar esa pequeña mano temblorosa y guiarla hacia tu siguiente paso.
Te invito a que hoy reflexiones sobre ese pequeño desafío que has estado postergando por temor. ¿Qué pasaría si, en lugar de intentar eliminar el miedo, simplemente lo invitaras a acompañarte en tu aventura?
