“Cuanto más miedo nos da una obra o vocación, más seguros podemos estar de que debemos hacerla”
El miedo es la brújula que señala lo que debemos hacer
A veces, el miedo no es una señal para detenernos, sino una brújula que nos indica hacia dónde debemos caminar. Cuando leemos las palabras de Steven Pressfield, sentimos un pequeño escalofrío, porque nos recuerda que ese nudo en el estómago que aparece ante un nuevo proyecto o un sueño largamente guardado suele ser la prueba más clara de su importancia. El miedo nos dice que lo que tenemos delante es valioso, que tiene el poder de transformarnos y que, por lo tanto, merece todo nuestro respeto y atención.
En el día a día, solemos confundir el miedo con una advertencia de peligro, como si fuera un muro infranqueable. Pero piensa en las cosas que realmente te importan: tu carrera, un talento oculto, o incluso una conversación difícil pero necesaria. Es precisamente ante estas situaciones donde el corazón late más rápido. Si no sintiésemos nada, probablemente sería porque lo que estamos intentando hacer no tiene un significado real para nuestra alma. El miedo es el guardián de nuestro propósito.
Recuerdo una vez que yo misma, en uno de mis momentos de duda, sentía un pavor inmenso ante la idea de compartir mis pensamientos con el mundo. Me sentía pequeña y vulnerable, como si cada palabra pudiera ser juzgada. Sin embargo, conforme me acercaba a ese miedo, me daba cuenta de que la única razón por la que me importaba tanto era porque sentía que tenía algo vital que decir. Ese miedo era la confirmación de mi vocación. Al igual que en mis historias, descubrí que la resistencia es solo la sombra de nuestra propia grandeza intentando salir a la luz.
No intentes ignorar ese temor o huir de él, porque en su lugar, intenta escucharlo con curiosidad. La próxima vez que sientas que el miedo te paraliza ante una nueva oportunidad, detente un segundo, respira profundo y pregúntate: ¿qué tan importante es esto para mí que me asusta tanto? Si la respuesta te hace temblar, entonces vas por el camino correcto. Te animo a que hoy mismo des un pequeño paso hacia aquello que te asusta, reconociendo que ese miedo es, en realidad, tu mayor aliado.
