💊 Sanación
Creemos que necesitamos aprender a dar, pero en realidad necesitamos aprender a recibir amor sanador
Includes AI-generated commentary
Bibiduck healing duck illustration

Kübler-Ross nos invita a aprender a recibir amor como parte esencial de la sanación

A veces pasamos la vida entera intentando ser el faro para los demás, olvidando que incluso los faros necesitan combustible para seguir brillando. Esta hermosa frase de Elisabeth Kübler-Ross nos invita a una reflexión profunda sobre nuestra propia vulnerabilidad. Solemos creer que nuestra única misión es cuidar, proveer y sanar a quienes nos rodean, pero nos olvidamos de que el corazón también necesita ser nutrido. Aprender a dar es un acto de generosación, pero aprender a recibir es un acto de humildad y de amor propio que nos permite completar nuestro propio ciclo de sanación.

En el día a día, esto se manifiesta de formas muy sutiles pero poderosas. Nos pasa cuando alguien nos ofrece un abrazo en un momento de tristeza y nuestra primera reacción es decir que estamos bien, o cuando un amigo intenta ayudarnos con una carga pesada y nosotros nos empeñamos en decir que podemos solos. Nos hemos acostumbrado tanto a ser el pilar de la familia o del trabajo, que abrir las manos para recibir nos hace sentir extrañamente expuestos, como si aceptar ayuda fuera una señal de debilidad en lugar de una oportunidad de conexión.

Recuerdo una tarde en la que yo, con mi pequeño corazón de patito, me sentía muy abrumada por las responsabilidades. Intentaba arreglar todo para todos, sin dejar espacio para nadie más. Una amiga se acercó y, sin que yo se lo pidiera, me trajo una taza de té caliente y simplemente se sentó a mi lado en silencio. Al principio, sentí la urgencia de levantarme para agradecerle y seguir trabajando, pero decidí quedarme. En ese pequeño gesto de recibir su compañía y su cuidado, sentí cómo una parte de mi cansancio se disolvía. No fue lo que yo hice por ella, sino lo que permití que ella hiciera por mí lo que realmente me sanó.

Permitirte ser sostenido por otros es una de las formas más puras de amor. No puedes llenar una copa que está siempre cerrada con un nudo apretado. La sanación llega cuando bajamos la guardia y reconocemos que somos dignos de ser amados, cuidados y atendidos tanto como nosotros lo hacemos con los demás.

Hoy te invito a que hagas una pequeña pausa. Si alguien te ofrece una palabra de aliento, un cumplido o una ayuda práctica, no lo rechaces de inmediato con un gesto de autosuficiencia. Intenta, aunque sea por un segundo, abrir tus manos y tu corazón para dejar que ese amor entre y te abrace.

healing
El contenido recomendado aparecerá en breve
Solo sugerencias que encajan con tu lectura.