A veces, las palabras más hermosas son aquellas que no se dicen, sino que se sienten. Esta frase de Jean Cocteau nos invita a reflexionar sobre la naturaleza de la creación y la esencia de lo que nos mueve por dentro. Nos dice que hay una parte de nuestro espíritu, una chispa creativa o una pasión, que es tan profunda y orgánica que intentar explicarla con lógica es como pedirle a una pequeña flor que te explique las leyes de la botánica. La verdadera esencia de lo que hacemos simplemente existe, fluye y nos transforma sin necesidad de manuales de instrucciones.
En nuestra vida diaria, solemos sentir la presión de justificar cada uno de nuestros talentos o pasiones. Nos preguntamos si lo que hacemos tiene sentido o si podemos explicarle al mundo por qué nos apasiona tanto pintar, cocinar o incluso cuidar un jardín. Sin embargo, la magia reside precisamente en ese misterio. Cuando intentamos diseccionar nuestra creatividad con palabras, corremos el riesgo de perder el asombro. La belleza de una obra de arte, o incluso de un gesto de amor, no reside en su definición técnica, sino en la emoción pura que deja en quien la observa.
Recuerdo una vez que intenté explicarle a una amiga por qué me sentía tan en paz cuando escribía mis pensamientos en un cuaderno. Pasé horas tratando de buscar términos técnicos sobre la expresión emocional o la catarsis, pero cuanto más hablaba, más se alejaba la sensación real de lo que experimentaba. Al final, solo pude sonreír y decirle que simplemente era como respirar. Al igual que una planta no necesita estudiar horticultura para dar sus mejores flores, mi escritura no necesitaba una explicación lógica para ser mi refugio.
No te sientas obligado a ponerle etiquetas a todo lo que amas o a explicar la profundidad de tus procesos creativos a quienes no pueden ver lo que tú ves. A veces, el silencio y la acción son los mejores maestros. Permítete simplemente ser, crear y existir sin la carga de tener que justificar tu brillo ante los demás.
Hoy te invito a que dejes de buscar las palabras perfectas para tus pasiones y simplemente te permitas disfrutarlas. ¿Qué parte de tu creatividad podrías dejar fluir hoy sin preocuparte por cómo explicarla?
