A veces me detengo a pensar en las capas que nos componen, como si fuéramos cebollas llenas de tesoros escondidos. Esta hermosa frase de Gabriel García Márquez nos recuerda que no somos una sola nota, sino una sinfonía completa. Tenemos esa cara que mostramos al mundo, la que cumple con las obligaciones y sonríe en las reuniones; tenemos nuestra vida privada, donde compartimos con los seres queridos; y luego está ese rincón secreto, ese santuario interno donde habitan nuestros sueños más profundos y miedos más silenciosos. Es una estructura compleja, pero también profundamente hermosa.
En el día a día, solemos enfocarnos demasiado en nuestra vida pública, tratando de que todo parezca perfecto ante los ojos de los demás. Nos olvidamos de que la verdadera magia ocurre cuando permitimos que la creatividad fluya entre esas tres dimensiones. La creatividad no es solo saber pintar un cuadro o escribir un poema; es la capacidad de conectar lo que hacemos por deber, lo que compartimos con nuestra familia y lo que guardamos solo para nosotros. Es el hilo dorado que une nuestra esencia con nuestra acción.
Recuerdo una vez que me sentía un poco perdida, como si mis piezas no encajaran. Estaba tan concentrada en mis tareas diarias que olvidé lo que me hacía vibrar por dentro. Entonces, decidí empezar un pequeño diario de dibujos, algo que no le mostraría a nadie. Al principio, era solo un pequeño secreto, pero poco a poco, esa chispa creativa empezó a iluminar mi forma de hablar con mis amigos y de enfrentar mis responsabilidades. Mi mundo privado se volvió más rico y mi vida pública se llenó de una luz nueva y auténtica. La creatividad fue el puente que me devolvió a mí misma.
Como tu amiga BibiDuck, me encanta recordarte que no tienes que elegir una sola versión de ti. Puedes ser profesional y eficiente, puedes ser cariñosa y vulnerable, y puedes ser una soñadora misteriosa al mismo tiempo. No tengas miedo de explorar ese rincón secreto de tu alma. Busca una actividad, un hobby o simplemente un pensamiento que te pertenezca solo a ti y deja que esa chispa empiece a construir puentes en tu vida.
Hoy te invito a que busques un pequeño momento de creación para ti. No tiene que ser algo grandioso, solo algo que te haga sentir que tu mundo interno y externo están empezando a conversar. ¿Qué pequeño secreto creativo podrías empezar a cultivar hoy mismo?
