A veces, la vida nos hace sentir que estamos en números rojos. Nos enfocamos tanto en lo que nos falta, en las deudas emocionales o en las metas que aún no hemos alcanzado, que olvidamos mirar el inventario de nuestra propia alma. La frase de Robert Quillen nos invita a cambiar el lente con el que miramos nuestra existencia. Nos sugiere que la verdadera riqueza no se mide solo en lo que acumulamos en una cuenta bancaria, sino en la suma de todos nuestros activos invisibles: nuestra resiliencia, nuestra capacidad de amar, nuestra curiosidad y hasta nuestras cicatrices, que son pruebas de nuestra supervivencia.
En el día a día, es muy fácil caer en la trampa de la carencia. Nos despertamos pensando en el trabajo que nos agota o en esa oportunidad que se nos escapó. Pero, ¿qué pasaría si hiciéramos un balance diferente? Si al final del día, en lugar de contar los errores, contáramos las veces que nos reímos a carcajadas, las manos que sostuvimos o la paciencia que logramos mantener ante la adversidad. Al hacer este recuento, te darás cuenta de que tu patrimonio personal es inmenso y que, en realidad, siempre estás operando con un superávit de valor humano.
Recuerdo una tarde en la que yo misma me sentía un poco perdida, como si mis alas no fueran lo suficientemente fuertes para volar alto. Estaba sentada bajo un sauce, contando mis preocupaciones como si fueran piedras pesadas en mi mochila. Entonces, empecé a hacer el ejercicio de Quillen. Empecé a listar mis activos: la alegría de ver el amanecer, la calidez de un abrazo y la capacidad de aprender de mis caídas. De repente, la sensación de escasez desapareció. Me di cuenta de que mi mochila no estaba llena de piedras, sino de tesoros que solo necesitaba reconocer para sentirme próspera de nuevo.
Te invito a que hoy mismo hagas tu propio balance. No busques cifras externas, busca tus tesoros internos. Toma un momento de calma y escribe una lista de todas esas cosas, grandes o pequeñas, que te hacen ser quien eres. Te aseguro que cuando termines de contar, te sorprenderás al ver que la cuenta siempre da positivo y que tu riqueza es mucho más grande de lo que imaginabas.
