“Ser un buen ser humano es tener una especie de apertura al mundo, una capacidad de confiar en cosas inciertas más allá de tu propio control”
La apertura y la confianza en lo incierto son señales de humanidad
A veces, la vida nos pide algo que parece casi imposible: soltar las riendas. La frase de Martha Nussbaum nos invita a pensar que la verdadera bondad no reside solo en nuestras acciones hacia los demás, sino en esa capacidad tan vulnerable de abrir el corazón al mundo, incluso cuando no tenemos ni idea de qué pasará mañana. Ser una buena persona implica aceptar que no somos los directores de la orquesta, sino parte de una melodía mucho más grande y misteriosa que fluye más allá de nuestro control.
En nuestro día a día, solemos confundir la seguridad con la felicidad. Creemos que si planeamos cada minuto, si ahorramos cada centavo o si anticipamos cada problema, estaremos a salvo. Pero esa necesidad de control suele cerrarnos en una burbuja de ansiedad. Cuando nos cerramos para protegernos de la incertidumbre, también nos cerramos a las sorpresas maravillosas, a los encuentros inesperados y a la magia de lo imprevisto. La apertura es, en esencia, un acto de valentía.
Recuerdo una vez que intenté planificar un viaje perfecto, con cada hora cronometrada y cada detalle resuelto. Sin embargo, un retraso en el tren me dejó varada en una pequeña estación desconocida. Al principio, sentí frustración y miedo, pero al dejar de luchar contra la situación, terminé conversando con una anciana local que me contó historias de su pueblo que jamás habría escuchado de haber llegado a tiempo a mi destino. Ese pequeño momento de rendición me enseñó que la vida tiene sus propios planes, y que confiar en lo desconocido puede ser un regalo.
Como pequeño patito que soy, yo misma he aprendido que no siempre puedo controlar el clima o la corriente del río, pero sí puedo elegir cómo navegar. No te pido que ignores los riesgos, pero sí te invito a que no permitas que el miedo a lo incierto te impida conectar con la belleza de lo que está por venir. Hoy, te animo a que respires profundo y trates de encontrar un pequeño espacio de confianza en algo que no puedas controlar, permitiéndote simplemente ser y estar presente en este hermoso y caótico mundo.
