A veces, la vida nos presenta una estantería que parece incompleta. Miramos a nuestro alrededor buscando palabras de aliento, gestos de apoyo o simplemente una pizca de comprensión, y nos sentimos decepcionados al notar que lo que necesitamos no está ahí. La hermosa frase de Beverly Cleary nos recuerda que no tenemos por qué quedarnos con las manos vacías. Si el mundo no te ofrece la historia de bondad que anhelas, tienes el poder creativo y el corazón valiente para empezar a escribirla tú mismo, llenando los espacios vacíos con tus propias acciones amables.
En nuestro día a día, esto se traduce en pequeñas decisiones que transforman nuestro entorno. No podemos controlar lo que otros dicen o cómo actúan, pero sí somos los autores de nuestra propia respuesta. Cuando encuentras un ambiente de trabajo tenso o un grupo de amigos donde falta la empatía, tienes la oportunidad de ser esa página en blanco que introduce la dulzura. No se trata de grandes hazañas, sino de la intención de aportar algo positivo donde parece que solo hay carencia.
Recuerdo una tarde en la que yo, como su pequeña amiga BibiDuck, me sentía un poco triste porque sentía que nadie notaba mis pequeños esfuerzos por ayudar. Me sentía como si estuviera buscando un libro de alegría en una biblioteca de sombras. En lugar de esperar a que alguien me animara, decidí escribir mi propio capítulo. Comencé dejando notas pequeñas y cariñosas en los lugares que frecuentaba y ofreciendo una palabra amable a quien pareciera cansado. De repente, la estantería de mi propia vida empezó a llenarse de colores que yo misma había pintado con mis actos.
Escribir con amabilidad requiere coraje, porque implica ser vulnerable y dar algo de nosotros sin garantías de recibir lo mismo de vuelta. Sin embargo, es la única forma de construir el mundo que soñamos. Cada vez que eliges la paciencia sobre la irritación, o la escucha sobre el juicio, estás añadiendo un volumen precioso a la biblioteca de la humanidad.
Hoy te invito a que mires a tu alrededor y detectes ese vacío. ¿Qué falta en tu entorno? No esperes a que aparezca mágicamente. Toma tu pluma de la bondad y comienza a escribir hoy mismo un pequeño gesto que haga que el mundo sea un lugar un poquito más cálido para ti y para los demás.
