Jefferson resume en una frase la esencia de la productividad.
A veces, la frase de Thomas Jefferson, No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy, suena como un regaño de un profesor estricto, ¿verdad? Pero si la miramos con un poquito de cariño, es en realidad un acto de amor propio. Significa que al cumplir con nuestras pequeñas tareas hoy, le estamos regalando un mañana mucho más tranquilo y ligero a nuestro yo del futuro. No se trata de vivir estresados corriendo de un lado a otro, sino de evitar que las pequeñas responsabilidades se conviertan en una montaña gigante que nos quite el sueño.
En el día a día, todos caemos en la trampa de la procrastinación. Decimos que mañana limpiaremos ese cajón desordenado, que mañana llamaremos a esa persona querida o que mañana empezaremos ese proyecto que nos ilusiona. El problema es que el mañana es un lugar muy misterioso y, a menudo, llega cargado de nuevas complicaciones. Cuando posponemos lo pequeño, estamos acumulando una mochila invisible llena de piedras que nos cansa más de lo que creemos.
Recuerdo una vez que yo misma, con mi corazón de patito, me sentía abrumada por una lista de tareas pendientes. Tenía un pequeño jardín de flores que necesitaba atención y una carta que escribir. Decidí dejarlo todo para el lunes, pensando que tendría más energía. Pero el lunes llegó con lluvia y con más pendientes, y me sentí atrapada en una red de mi propia creación. Fue solo cuando decidí enfrentar una sola cosa, aunque fuera pequeña, cuando sentí que el peso desaparecía y la calma regresaba a mi nido.
No necesitas conquistar el mundo entero en una sola tarde. La magia ocurre cuando simplemente decides dar el primer paso hoy. Si tienes algo pendiente que te genera una pequeña punzada de culpa en el pecho, ese es tu indicador de que es momento de actuar. Hazlo por la paz que sentirás cuando te acuestes esta noche sabiendo que tu lista está más despejada.
Te invito a que hoy elijas una sola cosa, la más pequeñita de todas, y la termines. No lo hagas por obligación, hazlo para que tu mañana sea un regalo de serenidad y libertad. ¡Tú puedes lograrlo, paso a pasito!
