A veces pasamos la vida intentando encajar en un molde que no nos pertenece, preocupándonos demasiado por cumplir con las expectativas de los demás o por resolver los problemas del mundo antes de entender quiénes somos nosotros mismos. Esta hermosa frase de Howard Thurman nos invita a cambiar el enfoque. No se trata de buscar una utilidad externa, sino de buscar esa chispa interna, ese fuego que se enciende en nuestro pecho cuando hacemos algo que amamos. Cuando nos permitimos florecer, nuestra luz natural empieza a iluminar todo lo que nos rodea sin que tengamos que esforzarnos por ser útiles.
En el día a día, es muy fácil caer en la trampa de la productividad vacía. Nos levantamos, cumplimos con nuestra lista de tareas y nos sentimos agotados, pero con una sensación extraña de vacío. Pensamos que si trabajamos lo suficiente o si somos lo suficientemente serviciales, finalmente nos sentiremos realizados. Pero la verdadera plenitud no viene de tachar tareas, sino de esos momentos en los que el tiempo parece detenerse porque estamos profundamente conectados con lo que estamos haciendo, ya sea pintando, cocinando, ayudando a un amigo o simplemente caminando bajo la lluvia.
Recuerdo una vez que me sentía muy perdida, como si estuviera operando en modo automático, intentando ser todo lo que el mundo esperaba de mí. Me sentía pequeña y apagada. Un día, decidí dedicar una tarde entera a algo que me hacía sentir vibrante, algo que no tenía ninguna utilidad práctica pero que me llenaba el alma. Al hacerlo, no solo me sentí mejor conmigo misma, sino que esa energía positiva se desbordó hacia mis amigos y mi familia. De repente, mi alegría era contagiosa y empecé a aportar mucho más a los demás simplemente por ser yo misma, con mi chispa intacta.
Como tu amiga BibiDuck, quiero recordarte que no tienes que cargar con el peso del mundo sobre tus hombros. Tu única responsabilidad principal es cuidar de tu propia luz. Cuando te permites hacer lo que te hace sentir vivo, te conviertes en un regalo para el universo. No busques solo ser útil, busca ser auténtico. El mundo ya tiene suficientes sombras; lo que realmente necesita es que te atrevas a brillar con toda tu intensidad.
Hoy te invito a que te detengas un momento y cierres los ojos. Pregúntate con total honestidad: ¿Qué actividad o pensamiento me hace sentir que mi corazón late con más fuerza? No pienses en si es rentable o si es importante para los demás; solo busca tu chispa. Una vez que la identifiques, busca una pequeña manera de honrarla hoy mismo.
