Cuando el amor duele, el instinto es alejarse. Pero la verdadera cura es acercarte aún más. Más apertura, más ternura — eso es lo que realmente te sana.
A veces, cuando sentimos el corazón un poco pesado o experimentamos la tristeza de una pérdida, nuestra primera reacción es intentar protegernos. Construimos muros, nos encerramos en nuestra propia burbuja y tratamos de dejar de sentir para no volver a sufrir. Pero la hermosa frase de Henry David Thoreau nos invita a mirar en la dirección opuesta. Él nos dice que no existe un remedio para el amor más que amar más. Esto significa que la cura para el miedo al dolor no es la frialdad, sino la expansión de nuestra capacidad de entrega y ternura.
En el día a día, esto se traduce en pequeñas decisiones que parecen insignificantes pero que transforman nuestra realidad. Podemos elegir no guardar rencor tras una discusión con alguien querido, o decidir ser un poco más pacientes con un desconocido en la calle. Amar más no siempre significa grandes gestos románticos de película; a menudo significa elegir la amabilidad cuando el mundo parece estar volviéndose un poco más áspero. Es la decisión consciente de mantener el corazón abierto, incluso cuando las circunstancias nos invitan a cerrarlo.
Recuerdo una vez que me sentía muy desanimada porque una amistad cercana se había distanciado. Me sentía herida y mi instinto era el de la indiferencia, de decir que ya no me importaba. Pero me detuve a pensar en lo que Thoreau sugería. En lugar de alejarme, decidí enviar un pequeño mensaje de cariño, sin expectativas, solo para decir que estaba ahí. Ese pequeño acto de amor, de decidir no dejar que el dolor dictara mi conducta, me devolvió una paz inmensa. No cambió la situación de inmediato, pero cambió cómo yo me sentía respecto a mi propio corazón.
Como siempre les digo aquí en DuckyHeals, no tengan miedo de la vulnerabilidad. El amor es una fuerza que se fortalece cuanto más se comparte. Si sientes que el amor te falta o que el dolor te acecha, no busques refugio en la distancia, busca refugio en la generosidad de tu propio espíritu. Intenta hoy hacer algo pequeño por alguien, un gesto de cariño sin esperar nada a cambio.
Te invito a que hoy, en lugar de protegerte, te permitas conectar. ¿Qué pequeña semilla de amor podrías plantar hoy en tu propio jardín o en el de alguien más?
