A veces, la vida nos lanza tormentas que parecen no tener fin, y nos encontramos luchando desesperadamente contra la lluvia, tratando de convencer al cielo de que cambie de opinión. La frase de Parménides, Lo que es, es, tiene una sabiduría tan simple como profunda. Nos invita a dejar de pelear con la realidad presente y a reconocer la existencia de aquello que ya ha sucedido o que está ocuriente. Es una invitación a la aceptación pura, sin juicios ni resistencia inútil, permitiéndonos encontrar un punto de apoyo en la verdad de nuestro momento actual.
En nuestro día a día, solemos vivir atrapados en el 'debería'. Debería haber sido diferente, debería haber tomado otro camino, debería ser más productivo. Esa resistencia constante crea un ruido mental agotador. Cuando nos aferramos a una versión de la realidad que no existe, perdemos la capacidad de habitar la única que tenemos. Aceptar que lo que es, es, no significa rendirse con tristeza, sino reconocer el suelo que pisamos para poder construir algo nuevo sobre él.
Recuerdo una vez que me sentía muy frustrada porque un proyecto en el que había puesto todo mi corazón no salió como esperaba. Pasé días lamentándome, repasando cada error y deseando que el tiempo retrocediera. Un día, mientras observaba una pequeña flor creciendo entre las grietas de la acera, comprendí que la situación ya no podía cambiar con mis lamentos. La realidad era esa: el proyecto había terminado. Al aceptar ese hecho, la angustia empezó a disiparse y, de repente, tuve espacio mental para pensar en el siguiente paso. La realidad se quedó quieta, y yo pude moverme con ella.
No te pido que te conformes con situaciones que te hacen daño, pero sí te animo a que dejes de luchar contra los hechos que ya son inamovibles. Hay una gran paz en dejar de intentar reescribir el pasado y empezar a trabajar con el presente. Hoy, te invito a que cierres los ojos un momento y observes algo en tu vida que te esté causando resistencia. Simplemente di para tus adentros: esto es lo que hay. Nota cómo se siente tu respiración al soltar esa batalla. Tal vez, en esa aceptación, encuentres la calma que tanto necesitas.
