“Les pido que tomen un poema y lo sostengan contra la luz como una diapositiva de color.”
El examen solitario de la poesía bajo la luz revela dimensiones ocultas.
A veces, la vida se siente como una habitación llena de sombras, donde todo parece un poco gris y monocromático. La hermosa frase de Billy Collins nos invita a hacer algo muy distinto: nos pide que tomemos un poema, o cualquier momento de nuestra existencia, y lo sostengamos frente a la luz, como si fuera una diapositiva de colores. Esta imagen es tan poderosa porque nos recuerda que la belleza no siempre está en lo que vemos a simple vista, sino en cómo decidimos iluminar lo que tenemos delante de nuestros ojos.
Sostener algo ante la luz significa buscar la transparencia, buscar los matices que el ruido cotidiano nos impide notar. En el día a día, solemos pasar por las situaciones de forma automática, sin detenernos a observar los detalles. Nos enfocamos en el problema, en la prisa o en el cansancio, y olvidamos que cada pequeña experiencia contiene una gama de colores esperando ser descubierta. Es un ejercicio de atención plena, de permitir que la luz de la curiosidad atraviese nuestra realidad para revelar texturas que antes eran invisibles.
Recuerdo una tarde en la que me sentía especialmente abrumada, con la mente llena de nubes oscuras y preocupaciones. Estaba sentada en el jardín, mirando simplemente las hojas de un árbol, cuando un rayo de sol atravesó una gota de rocío. En ese instante, como si alguien hubiera puesto una diapositiva de colores frente a mis ojos, vi un arcoíris diminuto y brillante. No fue un gran evento, pero esa pequeña chispa de luz cambió mi perspectiva de la tarde. Me recordó que incluso en mis días más sombríos, la luz sigue ahí, esperando que yo decida sostener mis pensamientos frente a ella.
Te invito hoy a que elijas una parte de tu vida que sientas opaca o difícil. No intentes cambiarla de inmediato, solo intenta sostenerla frente a la luz. Observa sus matices, busca los colores que quizás no habías notado por estar demasiado concentrada en la sombra. A veces, solo necesitamos un pequeño cambio de ángulo para encontrar la claridad que tanto buscamos.
Aquí estaré, acompañándote con mis pensamientos cálidos, para recordarte que siempre hay una luz esperando a ser descubierta.
