A veces, nos enfrentamos a momentos de nuestra vida que parecen un libro recién abierto, con sus páginas totalmente blancas y silenciosas. Miramos ese vacío y, en lugar de sentir emoción, sentimos una presión abrumadora por llenar cada espacio con algo perfecto. La hermosa frase de Nabokov nos recuerda que el vacío no es ausencia de contenido, sino una promesa. Nos dice que incluso cuando no vemos los resultados, las ideas, los sueños y los propósitos ya están allí, vibrando bajo la superficie, esperando el momento justo para revelarse ante nuestros ojos.
En nuestro día a día, esto se traduce en esos proyectos que empezamos y que parecen no avanzar, o en esos cambios personales que intentamos pero que aún no muestran señales de éxito. Es muy fácil frustrarse cuando no vemos la tinta sobre el papel. Pensamos que estamos perdiendo el tiempo o que nuestra creatividad se ha agotado, pero la verdad es que la magia ocurre mucho antes de que el mundo pueda verla. La preparación, la intención y la simple persistencia son esa tinta invisible que va dando forma a lo que vendrá.
Recuerdo una vez que yo, en uno de mis días de mucha reflexión, intentaba escribir algo especial para ustedes pero me sentía bloqueada. Miraba mi cuaderno y solo veía espacios vacíos. Me sentía triste, como si mi voz se hubiera perdido. Sin embargo, después de un largo paseo y de permitirme simplemente descansar, me di cuenta de que las palabras no se habían ido; solo estaban esperando a que yo bajara el ritmo para poder emerger. Al igual que esa tinta invisible, mis sentimientos de cariño por cada uno de ustedes ya estaban allí, solo necesitaban que yo dejara de presionar para poder hacerse visibles.
Por eso, si hoy sientes que tu vida está en una etapa de incertidumbre o que tus esfuerzos no están dando frutos visibles, no te desanimes. No asumas que no hay nada sucediendo. Confía en que lo que estás sembrando está tomando forma en lo invisible. Lo que parece un silencio absoluto puede ser, en realidad, el preludio de una historia maravillosa que está ansiosa por ser contada.
Hoy te invito a que te detengas un momento y observes tus páginas en blanco con ternura. En lugar de buscar desesperadamente llenar el vacío, intenta sentir la presencia de todas las posibilidades que ya habitan en ti. ¿Qué palabras invisibles están intentando salir hoy?
