A veces, la realidad más profunda de nuestra existencia es la que menos percibimos, precisamente porque es lo que nos sostiene. Esta hermosa reflexión de Zhuangzi nos invita a mirar aquello que damos por sentado. Así como un pez no se detiene a pensar en la humedad del agua o una polilla no identifica el calor de la llama como algo externo, nosotros solemos vivir inmersos en una corriente de hábitos, pensamientos y entornos que se han vuelto invisibles para nosotros. Vivimos en un medio constante, y esa misma constancia nos impide notar la textura de nuestra propia vida.
En el día a día, esto se traduce en esa especie de piloto automático en el que operamos. Nos acostumbramos al ruido de la ciudad, al sabor de nuestra rutina matutina o incluso a la forma en que nos hablamos a nosotros mismos en silencio. Nos volvemos expertos en ignorar el escenario donde ocurre nuestra historia, enfocándonos solo en los eventos aislados, como si fueran piezas sueltas y no parte de un tejido continuo. Es muy fácil perderse en lo que sucede, olvidando que el contexto mismo es lo que nos da forma.
Recuerdo una vez que me sentía muy abrumada por pequeñas tensiones diarias, sintiendo que la vida era una serie de obstáculos sin conexión. Estaba tan concentrada en los 'problemas' que no me daba cuenta de que mi entorno, mi hogar y mi propia paz interior eran el agua en la que nadaba. Fue como si, de repente, me detuviera a observar la claridad de mi propio estanque. Al prestar atención a lo que me rodeaba y a lo que me sostenía, comprendí que la mayoría de mis preocupaciones eran solo ondas superficiales, mientras que el fondo seguía siendo tranquilo y seguro.
Como tu amiga BibiDuck, me encanta invitarte a hacer una pausa hoy para intentar 'sentir el agua'. No se trata de buscar grandes cambios, sino de notar la magia en lo invisible. Intenta identificar un elemento de tu rutina que suelas ignorar pero que te brinda seguridad o alegría. ¿Es el calor de tu café? ¿Es la calma de tu habitación? Al reconocer el medio en el que vives, empiezas a habitar tu vida con una presencia mucho más profunda y consciente.
