A veces pensamos que la creatividad es un rayo de luz mágico que nos golpea de repente en medio de la noche, una chispa divina que solo llega cuando estamos descansando o bajo una inspiración sobrenatural. Pero la frase de Twyla Tharp nos invita a mirar la creatividad desde un ángulo mucho más terrenal y, honestamente, mucho más reconfortante. Nos dice que crear no es un evento aislado, sino un hábito, un músculo que se fortalece con la repetición y la disciplina de mostrarse cada día ante el lienzo, la hoja en blanco o la cocina.
En nuestra vida cotidiana, esto significa que no necesitamos esperar a sentirnos inspirados para empezar a hacer algo con amor. La verdadera magia ocurre cuando nos sentamos a trabajar incluso cuando el ánimo no es el mejor. La disciplina no es una jaula que limita nuestra libertad, sino el camino seguro que permite que nuestras ideas tengan un lugar donde aterrizar y crecer. Cuando establecemos rutinas, le estamos diciendo a nuestro corazón que nuestra pasión es una prioridad y que confiamos en el proceso de construir algo paso a paso.
Recuerdo una vez que yo misma me sentía muy bloqueada, como si mis palabras se hubieran quedado atrapadas en un nido de algodón. No quería escribir nada porque sentía que no era lo suficientemente brillante. En lugar de rendirme, decidí simplemente sentarme diez minutos cada mañana con una taza de té, sin expectativas, solo con el compromiso de escribir tres frases. Al principio era difícil, pero con el tiempo, ese pequeño hábito de aparecer cada día empezó a desbloquear un flujo de ideas que no creía posible. No fue un milagro, fue el resultado de mis pequeños hábitos diarios.
Todos tenemos un talento o un proyecto que estamos esperando que florezca. No busques la gran explosión de genio, busca la pequeña constancia del día a día. La excelencia no es un acto de magia, es la suma de muchas pequeñas acciones realizadas con cuidado y dedicación. Así que, hoy te animo a que elijas una pequeña acción relacionada con lo que amas y la conviertas en tu nuevo ritual. No importa cuán pequeño sea el paso, lo importante es que sigas caminando hacia tu propio proceso creativo.
