A veces, la vida nos presenta un panorama que parece roto. Miramos a nuestro alrededor y no vemos la perfección que soñamos, sino las cicatrices de lo que pudo ser y no fue. La frase de Adam Zagajewski, intenta elogiar el mundo mutilado, nos invita a un acto de valentía profunda. No nos pide que ignoremos el dolor o las grietas, sino que aprendamos a encontrar la belleza incluso en aquello que ha sido dañado por el tiempo, las pérdidas o las circunstancias difíciles.
En nuestro día a día, es muy fácil caer en la trampa de esperar a que todo sea perfecto para sentirnos felices. Esperamos a que la casa esté impecable, a que el trabajo sea sin estrés o a que nuestras relaciones no tengan conflictos. Pero la realidad es que vivimos en un mundo que siempre tiene algo roto. Si solo buscamos la perfección, nos perderemos la oportunidad de apreciar la magia que ocurre en medio del caos. Elogiar lo mutilado significa reconocer que la luz brilla con más fuerza precisamente donde hubo una herida.
Recuerdo una tarde en la que me sentía muy desanimada porque un proyecto en el que había trabajado con tanto cariño no salió como esperaba. Me sentía como si una parte de mi entusiasmo hubiera sido cortada. Sin embargo, mientras caminaba por el jardín, vi una pequeña flor creciendo entre las grietas de un pavimento viejo y agrietado. Esa flor no era perfecta, crecía en un lugar hostil y roto, pero su color era vibrante y su presencia era un triunfo. En ese momento comprendí que la belleza no necesita un entorno intacto para ser real.
Como tu amiga BibiDuck, quiero recordarte que no necesitas esperar a que tus heridas sanen por completo para empezar a ver lo bueno. Puedes empezar hoy mismo, mirando con ojos nuevos aquello que creías perdido. No se trata de negar la tristeza, sino de abrazar la totalidad de tu existencia, con sus luces y sus sombras.
Te invito a que hoy, al final del día, busques una sola cosa en tu entorno que consideres imperfecta o 'mutilada' y trates de encontrarle un pequeño elogio. Puede ser una cicatriz en tu piel, un recuerdo agridulce o un objeto viejo que amas. Intenta ver la historia de resistencia que hay detrás de cada grieta.
