A veces, la comodidad se siente como una manta suave y cálida en una tarde de invierno, pero si nos quedamos demasiado tiempo bajo ella, podemos terminar olvidando cómo se siente el sol en nuestra piel. Esta hermosa frase de Rumi nos invita a mirar más allá de nuestras zonas de seguridad. Nos sugiere que la verdadera vida, esa que nos hace vibrar y sentirnos plenamente presentes, no se encuentra en lo que ya conocemos, sino en esos rincones desconocidos que nos provocan un poco de escalofrío por el miedo.
En nuestro día a día, es muy fácil caer en la rutina de lo predecible. Elegimos siempre el mismo camino al trabajo, hablamos con las mismas personas y evitamos cualquier conversación o proyecto que pueda ponernos en evidencia. La seguridad es reconfortante, no lo niego, pero también puede convertirse en una jaula de cristal muy bonita pero muy estrecha. Cuando dejamos de desafiar nuestros límites, dejamos de crecer, y es precisamente en la incertidumbre donde florece nuestra verdadera fuerza.
Recuerdo una vez que yo misma, con mi pequeño corazón de patito, me sentía muy asustada por intentar algo nuevo. Tenía un proyecto que me entusiasmaba, pero me aterraba la posibilidad de fallar y no cumplir con las expectativas. Me quedé refugiada en lo que ya sabía hacer, en lo seguro, durante semanas. Sin embargo, me di cuenta de que ese miedo no era una señal de que debiera detenerme, sino una brújula que me indicaba que allí había algo valioso esperando por mí. Al dar el paso y abrazar ese miedo, descubrí capacidades que ni siquiera sabía que poseía.
No te pido que saltes al vacío sin paracaídas, pero sí te animo a que busques ese pequeño lugar donde el miedo y la emoción se encuentran. Tal vez sea inscribirte en ese curso, decir lo que realmente sientes o cambiar un hábito que te mantiene estancado. La próxima vez que sientas ese nudo en el estómago ante una nueva oportunidad, no corras en dirección opuesta. Intenta caminar hacia él, con calma y valentía, porque es precisamente allí donde la vida te está esperando para enseñarte quién eres realmente.
