A veces, la vida nos pone frente a muros que parecen imposibles de escalar. Nos dicen que para ser valiosos, para ser exitosos o para ser dignos de respeto, debemos alcanzar una perfección que simplemente no existe. La frase de Stacey Abrams nos recuerda que la verdadera justicia, tanto para el mundo como para nuestra propia alma, no se encuentra en lograr lo imposible, sino en la valentía de no permitir que esos estándares irreales dicten quiénes somos. Es un llamado a recuperar nuestro poder personal frente a las expectativas que intentan asfixiar nuestra esencia.
En nuestro día a día, esto se manifiesta de formas muy sutiles pero profundas. Puede ser esa voz interna que nos dice que no somos lo suficientemente buenos porque no tenemos el cuerpo perfecto, o la presión social de alcanzar hitos económicos a una edad determinada. Cuando intentamos cumplir con estándares imposibles, nos perdemos en un laberinto de frustración. La justicia empieza cuando decidimos que nuestra identidad tiene un valor intrínseco, independientemente de si cumplimos con la lista de requisitos que la sociedad ha inventado para nosotros.
Recuerdo una vez que me sentía muy abrumada por las expectativas de ser la escritora perfecta, alguien que siempre tiene la palabra exacta y la calma absoluta. Estaba tan preocupada por no fallar que dejé de disfrutar el proceso de crear. Me sentía atrapada en una jaula de perfección. Fue entonces cuando comprendí que mi valor no dependía de no cometer errores, sino de mi capacidad para seguir siendo auténtica a pesar de ellos. Al dejar de intentar alcanzar ese estándar inalcanzable, encontré una libertad que no conocía.
Como tu amiga BibiDuck, quiero decirte que no tienes que ser perfecta para ser digna de amor y justicia. No permitas que las etiquetas o las metas inalcanzables definan tu corazón. Hoy, te invito a que te detengas un momento y pienses en qué estándar estás intentando cumplir que te está robando la paz. Quizás sea el momento de soltar esa carga y simplemente abrazar tu verdad, con todas sus imperfecciones y su luz única.
