“En la vida de todos hay cierta etapa en la que decidimos quiénes somos”
La elección apasionada de quiénes seremos es el momento más definitorio en el camino de cualquier persona.
A veces, la vida se siente como un proceso lento, pesado y un tanto confuso. Miramos nuestra realidad actual, nuestras limitaciones y nuestros miedos, y nos cuesta imaginar que algo hermoso pueda surgir de todo este caos. La frase de Buckminster Fuller nos recuerda que el potencial no siempre es visible a simple vista. No hay nada en la forma de una oruga, en su andar pausado o en su necesidad de alimentarse constantemente, que sugiera la existencia de alas coloridas o la capacidad de volar sobre un jardín de flores. El cambio más profundo suele ocurrir en el silencio y en la oscuridad de la transformación.
En nuestro día a día, solemos juzgarnos por no tener todas las respuestas o por no ver ya el fruto de nuestro esfuerzo. Nos sentimos atrapados en la rutina, como si estuviéramos destinados a seguir siempre el mismo camino de siempre. Pero la magia de la vida reside precisamente en lo que aún no ha florecido. Muchas veces, los momentos de mayor dificultad son en realidad periodos de incubación, donde estamos construyendo la fuerza necesaria para nuestro próximo gran salto, aunque ahora mismo solo sintamos que estamos avanzando con dificultad.
Recuerdo una vez que me sentía muy perdida, como si mis sueños se hubieran quedado estancados en un capullo demasiado apretado. Intentaba forzar resultados y me frustraba al no ver cambios inmediatos en mi propósito. Fue entonces cuando comprendí que estaba en mi propia etapa de metamorfosis. Al igual que una pequeña oruga que no sabe que tiene alas, yo también necesitaba tiempo para procesar mis experiencias y reorganizar mi interior. No se trata de tener todas las respuestas hoy, sino de confiar en que el proceso de cambio está ocurriendo, incluso cuando no podemos verlo.
Por eso, hoy quiero invitarte a que seas amable contigo mismo mientras atraviesas tus propios procesos. No te presiones por mostrar tus alas antes de que estés listo. Confía en que cada pequeña lección y cada desafío que enfrentas están moldeando la versión más increíble de ti mismo. Si hoy te sientes pequeño o limitado, recuerda que la transformación es un trabajo interno y silencioso. Mira hacia adentro con esperanza y permite que tu propia metamorfosis siga su curso natural, con paciencia y mucha fe en lo que está por venir.
