A veces, cuando el mundo se siente demasiado grande y caótico, es fácil olvidar que la magia no solo reside en los grandes eventos, sino en lo más pequeño. La frase de David Bohm nos invita a mirar más allá de la superficie y reconocer que cada partícula, cada átomo, guarda un universo de asombro. Es una invitación a cambiar nuestra perspectiva, dejando de ver la materia como algo inerte para empezar a sentirla como algo vibrante, conectado y profundamente lleno de misterio.
En nuestro día a día, solemos pasar por alto los detalles por la prisa de llegar a una meta. Caminamos por la calle mirando el suelo o las pantallas, ignorando la complejidad asombrosa de una gota de lluvia o la estructura perfecta de una hoja que cae. Pero si nos detenemos, podemos empezar a notar que la vida no es algo que solo ocurre en los seres grandes y complejos, sino que es una danza constante que ocurre en cada rincón de nuestra existencia, incluso en lo que parece más insignificante.
Recuerdo una tarde en la que me sentía especialmente abrumada por mis propios pensamientos. Me senté en el jardín y me quedé observando una pequeña hormiga cargando una migaja. En ese momento, me di cuenta de que esa pequeña criatura, junto con cada célula de mi propio cuerpo, formaba parte de un tejido de maravillas que no necesita de grandes discursos para ser real. Al conectar con esa pequeña chispa de vida, mi ansiedad comenzó a transformarse en una profunda gratitud por el simple hecho de existir y ser parte de este cosmos tan intrincado.
Como tu amiga BibiDuck, quiero recordarte que no estás sola en este universo de asombro. A veces, el asombro es la mejor medicina para un corazón cansado. Cuando sientas que el mundo es demasiado pesado, intenta buscar un pequeño detalle, una textura o un destello de luz, y recuerda que ahí también hay un universo entero esperando ser descubierto por ti.
Hoy te invito a que hagas una pausa. Mira algo pequeño a tu alrededor, ya sea una piedra, una flor o incluso el aire que respiras, y trata de encontrar ese universo de maravilla que Bohm mencionaba. Permítete sentir la conexión con todo lo que te rodea.
