A veces pensamos que el amor es solo un sentimiento suave, algo que sucede de forma pasiva mientras descansamos bajo la sombra de un árbol. Pero la hermosa frase de bell hooks nos invita a ver el amor como un acto de valentía y una fuerza transformadora. Cuando ella dice que al elegir amar empezamos a movernos contra la dominación, nos está recordando que el amor no es solo afecto, sino una decisión política y social de reconocer la dignidad del otro. Amar significa rechazar la idea de que alguien tiene poder sobre nosotros o que debemos someternos para ser aceptados.
En nuestro día a día, esto se manifiesta en los pequeños gestos de respeto y límites. La dominación no siempre llega con grandes gritos o figuras autoritarias; a menudo se esconde en la forma en que minimizamos la voz de un amigo, en cómo juzgamos a alguien por sus errores o en cómo permitimos que las expectativas sociales nos aplasten el espíritu. Elegir el amor en estos momentos significa levantar la voz por la verdad, escuchar con empatía y tratar a cada persona, incluida una misma, con la justicia que merece.
Recuerdo una vez que me sentía muy abrumada por las críticas de quienes me rodeaban, sintiendo que debía encajar en un molde que no era el mío para ser valorada. Me sentía pequeña, casi dominada por el miedo al qué dirán. Sin embargo, decidí practicar lo que yo llamo el amor propio radical. Empecé a elegir la compasión hacia mis propios errores en lugar de la autocrítica feroz. Al cambiar ese lenguaje interno de juicio por uno de cuidado, sentí cómo esa presión invisible empezaba a disolverse. No fue un cambio de un día para otro, pero cada vez que elegí la amabilidad sobre la dureza, recuperaba un poco de mi propia libertad.
Como pequeño patito que intenta navegar las aguas de la vida, yo misma he aprendido que el amor es nuestro mejor brújula para encontrar el camino hacia la libertad. No necesitamos grandes revoluciones externas para empezar; podemos empezar en la mesa del comedor, en nuestra oficina o en nuestro propio diálogo interno. Te invito hoy a identificar un área de tu vida donde sientas que hay una lucha de poder o una falta de respeto, y pregúntate cómo podrías introducir una semilla de amor auténtico para empezar a cambiar esa dinámica.
