A veces, cuando nos enfrentamos a un gran proyecto o a un nuevo comienzo, sentimos esa emoción desbordante de lanzarnos sin mirar atrás. La frase sobre el liderazgo y los pre-mortems de riesgo nos invita a hacer una pausa necesaria. No se trata de ser pesimistas o de dejar que el miedo nos detenga, sino de tener la valentía de mirar de frente a los posibles obstáculos antes de que aparezcan. Es como limpiar el camino antes de empezar una larga caminata para evitar tropezar con piedras ocultas que podrían hacernos caer.
En nuestra vida diaria, esto se traduce en la capacidad de anticipar las tormentas. Imagina que estás organizando una cena especial para alguien que amas. Si solo te enfocas en lo bonito de la decoración y olvidas pensar qué pasaría si la comida se quema o si alguien llega con una alergia no prevista, el caos puede arruinar el momento. Al hacer ese pequeño ejercicio mental de preguntarnos qué podría salir mal, estamos en realidad protegiendo nuestra alegría y asegurando que la ejecución de nuestro plan sea impecable y tranquila.
Recuerdo una vez que intenté organizar un pequeño picnic en el parque con mis amigos. Estaba tan emocionada con la idea de las mantas y los sándwiches que no pensé en el pronóstico del clima. Cuando las nubes empezaron a oscurecerse, me sentí frustrada y desanimada. Si hubiera hecho ese pequeño 'pre-mortem' y pensado: ¿qué pasa si llueve?, habría llevado un toldo o un plan B bajo techo. Ese pequeño error me enseñó que la previsión no quita la ilusión, sino que le da estructura para que brille.
Liderar, ya sea un equipo de trabajo o incluso tu propio destino, requiere esa mirada atenta. Cuando nos tomamos el tiempo para analizar los riesgos con calma, estamos creando un espacio de seguridad para nosotros y para los demás. La ejecución se vuelve limpia porque ya hemos despejado los miedos más grandes en nuestra mente.
Hoy te invito a que tomes ese proyecto que tienes en mente y le dediques unos minutos a imaginar los posibles baches. No para asustarte, sino para construir puentes sobre ellos. ¿Qué pequeño ajuste podrías hacer hoy para que tu camino sea mucho más fluido mañana?
