💊 Sanación
El crecimiento exige una entrega temporal de seguridad, y sanar requiere lo mismo
Includes AI-generated commentary
Bibiduck healing duck illustration

Vanzant nos recuerda que crecer y sanar requieren soltar la seguridad temporalmente

A veces, la vida nos pide que soltemos las orillas conocidas para poder aprender a nadar en aguas más profundas. Esta frase de Iyanla Vanzant nos recuerda una verdad que suele darnos mucho miedo: no podemos florecer si nos aferramos con todas nuestras fuerzas a lo que nos mantiene estables pero limitados. Crecer y sanar no son procesos que ocurran mientras estamos cómodamente sentados en nuestro sofá de siempre; requieren que aceptemos una pequeña dosis de incertidumbre y que dejemos ir la seguridad de lo que ya no nos sirve.

En nuestro día a día, esto se traduce en esos momentos de duda cuando sentimos que algo debe cambiar. Tal vez sea un trabajo que ya no nos llena, una relación que se ha vuelto pesada o simplemente un hábito que nos impide avanzar. La seguridad es como una manta cálida en un día de invierno, pero si nos quedamos envueltos en ella demasiado tiempo, dejamos de sentir el sol. El problema es que nuestra mente interpreta el cambio como un peligro, y por eso nos resistimos a soltar lo conocido, incluso cuando sabemos que ese refugio ya se ha vuelto una jaula.

Recuerdo una vez que yo misma me sentía atrapada en una rutina que me hacía sentir pequeña. Tenía todo bajo control, no había riesgos, pero sentía que mi corazón estaba estancado. Me daba pavor dejar esa estructura porque me daba una falsa sensación de protección. Sin embargo, tuve que aceptar que para encontrar mi verdadera voz, necesitaba renunciar a la seguridad de permanecer en silencio. Fue un proceso de soltar el control y permitir que la vulnerabilidad me enseñara nuevas formas de ser. Al igual que cuando un pequeño patito debe abandonar el nido para descubrir sus alas, el miedo es solo una señal de que algo nuevo está por nacer.

Sanar también tiene ese mismo aroma a incertidumbre. No puedes curar una herida si sigues tocándola con los mismos pensamientos que la causaron. Requiere que dejes de buscar respuestas en los lugares que te lastimaron y que te permitas estar un poco desorientada mientras encuentras un nuevo camino. Es un acto de valentía enorme admitir que no tenemos todas las respuestas y que confiar en el proceso es nuestra única salida.

Hoy te invito a que te preguntes con mucha ternura: ¿A qué te estás aferrando con tanta fuerza que no te permite moverte? No necesitas saltar al vacío hoy mismo, pero quizás sí puedas empezar por soltar un poquito el miedo. Permítete la duda, pues en ese espacio de incertidumbre es donde la magia de la transformación suele esconderse.

healing
El contenido recomendado aparecerá en breve
Solo sugerencias que encajan con tu lectura.