A veces nos obsesionamos tanto con el resultado final de lo que hacemos que olvidamos mirar el rastro que dejamos mientras avanzamos. Esta hermosa frase de Cy Twombly nos invita a ver cada trazo, cada paso y cada pequeña acción no como un simple medio para llegar a una meta, sino como algo que posee su propia importancia y su propia historia. Cada línea que dibujamos en el lienzo de nuestra vida tiene un valor intrínseco, independientemente de si el dibujo final es una obra maestra o un simple garabato.
En nuestro día a día, solemos valorar solo los grandes logros: el ascenso en el trabajo, la graduación o ese viaje soñado. Sin embargo, la verdadera magia reside en la textura de lo cotidiano. La línea de una conversación tranquila con un amigo, el trazo de una tarde de lluvia frente a la ventana o incluso el esfuerzo de intentar algo nuevo y fallar en el intento, todo eso es historia viva. Cada pequeño movimiento que realizamos hoy está cargado de la experiencia de quiénes somos en este preciso instante.
Recuerdo una vez que intentaba aprender a tejer. Me frustraba muchísimo porque cada vez que se me soltaba un punto, sentía que había perdido el tiempo y que mi tejido era un desastre. Estaba tan enfocada en la manta terminada que no veía la belleza en el proceso de aprender. Un día, me detuve a observar las irregularidades de mi tejido y me di cuenta de que esas pequeñas imperfecciones contaban la historia de mi paciencia y de mis manos aprendiendo. Esas líneas imperfectas eran, en realidad, el registro de mi perseverancia.
Como tu amiga BibiDuck, me encanta recordarte que no necesitas ser perfecto para ser valioso. Tu proceso, con todos sus curvas, nudos y cambios de dirección, es lo que te hace único. No veas tus días difíciles como errores, sino como trazos necesarios que completan tu historia personal.
Hoy te invito a que mires hacia atrás, no con juicio, sino con curiosidad. Observa un pequeño detalle de tu día de hoy y pregúntate qué historia está contando esa pequeña acción. Permítete disfrutar del trazo, sin prisa por terminar el dibujo.
