El amor verdadero no es tibio ni moderado — es ese fuego en tu pecho que no te deja quedarte quieto. Si lo has sentido, sabes exactamente de qué habla. No tengas miedo de esa intensidad.
El amor verdadero no es tibio ni moderado — es ese fuego en tu pecho que no te deja quedarte quieto. Si lo has sentido, sabes exactamente de qué habla. No tengas miedo de esa intensidad.